martes, 30 de septiembre de 2008

LA EDUCACIÓN EN LA TEORÍA DE ANTONIO GRAMSCI: seis cartas




LA EDUCACIÓN EN LA TEORÍA DE ANTONIO GRAMSCI
Rita Ferrari Marchioni

La teoría de Gramsci o Filosofía de la Praxis se ubica dentro de las corrientes contemporáneas del marxismo. Esta filosofía considera a la práctica como la categoría central. Tiene como objeto de conocimiento al “ser constituido por la actividad humana real, es decir, como un producto del sujeto, de ahí que esta filosofía subraya su carácter subjetivo ...considera al hombre como creador de la realidad y de si mismo entendiendo por realidad lo que tiene significación para el hombre”[1]; estos elementos la separan de otras teorías marxistas, y es por ello que puede ser considerada como subjetivista.

Gramsci concibió a la política fundamentada en la filosofía y encuentra en la actividad política la posibilidad de transformación de la sociedad; asimismo es considerado como un teórico del marxismo y organizador del movimiento obrero en Italia.

Antonio Gramsci no fue un especialista en temas de educación, su preocupación por los problemas educativos tenían una doble motivación: por un lado, la educación de sus hijos, Delio y Giuliano; y por otro, la investigación teórico-práctica.

Para entrar al análisis de la educación en la teoría de Gramsci se revisarán primero algunos conceptos, como el de Estado y hegemonía, que permiten la comprensión del proceso educativo.

El centro del análisis gramsciano lo encontramos -a diferencia de Marx- en la superestructura, de ahí la gran importancia que le dio al Estado y a la educación.

Gramsci le confirió al Estado la función de difundir una concepción del mundo; lo concibió como un organismo que crea las condiciones para la permanencia y expansión de una determinada clase social, la hegemónica. Es decir, para él el Estado no sólo tiene una función coercitiva sino que es un medio para que una clase social logre la hegemonía en la sociedad.

La hegemonía se consolida dentro del bloque histórico cuando se logra el consenso entre las sociedades política y civil. El Estado, como instrumento de hegemonía conduce a lograr el control de la conciencia. Es aquí donde encontramos la relación entre la función del Estado y la educación.

En realidad - nos dice Gramsci- el Estado debe concebirse como “educador” precisamente en cuanto tiende a crear un nuevo tipo de civilización.

Para Gramsci existe una clara relación entre pedagogía y hegemonía: “Toda relación de hegemonía es necesariamente un rapport pedagógico” [2]

La escuela

Para Gramsci la escuela contribuye a lograr la hegemonía política de una determinada clase social. Sin embargo, dice: “la escuela con su enseñanza lucha contra el folklore con todos sus sedimentos tradicionales de concepción del mundo para difundir una concepción más moderna cuyos elementos primitivos y fundamentales son provistos por el conocimiento de las leyes de la naturaleza como dato objetivo al que hay que adaptarse para dominarlo y las leyes civiles y estatales que son producto de la actividad humana que son establecidas por el hombre y pueden ser cambiadas por el hombre para los fines del desarrollo colectivo. “[6]

A Gramsci le tocó participar por un lado, de la crisis de la escuela tradicional italiana, y por el otro, de la proliferación de las escuelas activas, liberales y de las escuelas profesionales especializadas.

Sobre el liberalismo pedagógico opinó que ha dado lugar a ‘involuciones’ de las que el espontaneismo es el más característica. Considera que la conciencia del niño se forma en relación a su ambiente y a su medio social, por lo que la ‘espontaneidad’ se hace problemática. El permitir el espontáneo desarrollo de la personalidad del niño es una actitud reaccionaria, lo que debe hacerse es crear instituciones preescolares que permitan superar las deficiencias del ambiente del origen del niño.

Gramsci opinó sobre las escuelas liberales que no educan democráticamente a los niños; para que así fuera, debería favorecer el paso de los grupos dirigidos al grupo dirigente.


Gramsci prefería la escuela clásica italiana, a la que considera como formativa, humanista, capaz de captar todos los aspectos de la realidad. Este tipo de escuela fue sustituida por la escuela profesional, especializada, originada en una sociedad de la civilización moderna por el complejo de todas sus actividades prácticas.

El mencionado autor veía con preocupación el reemplazo de la escuela ‘formativa’ por la profesional , “ el aspecto más paradojal es que este nuevo tipo de escuela aparece y se proclama como democrática”[7] cuando “la multiplicación de los tipos de escuela profesional tiende a eternizar las diferencias tradicionales , pero como en esas diferencias tiende a provocar estratificaciones internas, hace nacer por eso la impresión de ser una tendencia democrática.”[8]

Gramsci presenta una solución tendiente a superar los problemas de las escuelas de tipo liberal y de las especializadas o profesionales, él propone la creación de una escuela unitaria: “escuela única inicial de cultura general, humanista, formativa, que equilibre justamente el desarrollo de la capacidad de trabajo manual (tecnicamente-industrialmente) y el desarrollo de la capacidad del trabajo intelectual.”[9]

A la escuela unitaria la concibe como activa, aunque -dice se tengan que poner límites a las ideologías liberales: debe ser una escuela ligada a la vida y sostenida por el Estado.

Considera que la escuela unitaria debe tener varias etapas: en la primera, se disciplina al niño tratando de obtener un “conformismo dinámico” con la finalidad de desarrollar la personalidad. En el siguiente, cuando el niño ya es responsable y autónomo, el aprendizaje se produce por el esfuerzo espontáneo y el maestro se convierte en guía. En esta etapa se tiende a crear los valores del ‘humanismo’, la autodisciplina intelectual y la autonomía moral que serán necesarias para seguir estudiando. De la escuela única se pasará a las escuelas especializadas o a la universidad.

El autor propone además, una serie de servicios preescolares tendientes a homogeneizar; a superar las deficiencias y diferencias debidas a la procedencia social.

En su etapa de dirigente del Partido Comunista Italiano, Gramsci propuso la creación de escuelas de partido, “aptas para formar organizaciones y propagandistas bolcheviques, no maximalistas, es decir que tengan cerebro, además de pulmones y garganta.”[10] , donde los elementos más ancianos participen a los más jóvenes de sus experiencias y ayuden a elevar el nivel político de la ‘masa’.

Educación


Para Gramsci la conciencia del niño es el reflejo de la parte de la sociedad civil de la que el niño participa; por lo que su formación no se puede dejar al azar de las impresiones del ambiente.

Gramsci marca en la vida del niño dos etapas: antes y después de la pubertad: en la primera etapa, la educación debe caracterizarse por cierta acción y disciplina necesaria para formar la personalidad del niño; después de la pubertad, toda intervención se hace odiosa, tiránica, insoportable, en esta etapa, la educación debe ser más creativa y libre, fomentando la autodisciplina y la autonomía.

Cada generación educa a la nueva generación. La educación es una lucha contra la naturaleza para dominarla y crear el hombre adecuado a su época.

En cuanto a la educación del ‘dirigente’ político opina que debe lograr un mínimo de cultura general técnica que le permita, juzgar las soluciones presentadas por los expertos.
http://www.universidadabierta.edu.mx/SerEst/ME/SocEd/FerrariRita_Gramsci.htm

2 comentarios:

CARMEN RIVERA CARBAJAL dijo...

hola este articulo me paracemuy interesanyte este articulo que nos presenta nuestra compañera es muy importante por que nosotros como futuros docentes debemos de conocer todo esto para asi lograr un mejor desempeño academico o en la profecion

mIcHeLLe dijo...

ES INTERESANTE TU ARTICULO CARMEN, LEER ESTE TÍPO DE INROMACION NOS PERMITE TENER UNA MEJOR VISION DE LO QUE DEBEMOS HACER PARA EL LOGRO DE UN MAYOR Y MEJOR APROVECHAMIENTO ACADEMICO PARA NOSOTROS.